RCVO | Redes de abastecimiento popular Parte 3: Nacidas al fuego de la revuelta
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Redes de abastecimiento popular Parte 3: Nacidas al fuego de la revuelta

Acompáñanos a revisar la última parte de nuestro recorrido por un conjunto de redes de abastecimiento popular, algunas nacidas al fuego de la revuelta de octubre y otras con una trayectoria de cooperación de algunos años.

 

En esta oportunidad, compartimos el trabajo del proyecto de abastecimiento de la Asamblea Territorial Villas Unidas (Ñuñoa), Villa O´Higgins (La Florida) y Apoyo Mutuo (Maipú), nacidas luego de la revuelta social iniciada en octubre de 2019.

 

 

La alimentación como derecho fundamental

 

Estas experiencias de abastecimiento tienen un elemento en común que las pone en movimiento, pues surgen a partir de propuestas que buscan atender las necesidades de la comunidad. Como parte de esta búsqueda, han decidido priorizar, y a la vez autonomizar, la alimentación del conjunto, considerando, entre otras cosas, que desde el comienzo de la revuelta se empezó a propagar la idea, o fantasma, del desabastecimiento. Esto ha ayudado a estimular la construcción de redes alternativas de consumo que articulan experiencias de apoyo mutuo entre vecines, en el marco de la revuelta social y, posteriormente, con la emergencia sanitaria que trajo consigo el Covid-19, las que permiten ir en ayuda, principalmente, de familias vulnerables y población de riesgo.

 

Como redes colectivas de cooperación, funcionan bajo una lógica territorial, horizontal y asamblearia, articulando decisiones a través de la democracia directa. Con esto, los proyectos se sostienen sobre una base comunitaria y solidaria de apoyo colectivo, donde el trabajo voluntario es entendido como un factor de resistencia frente a la complejidad del escenario actual y, al mismo tiempo, como una herramienta para el fortalecimiento de la organización territorial.

 

“Apostamos a la rotación de trabajo y a formar una comunidad más amplia, para que tampoco nos desgastemos. Y porque entendemos que, como red, no solo grupo de compra, la red de abastecimiento es una plataforma mediante la cual podemos comunicarnos por lo que necesiten nuestros vecinos y vecinas y mantener acciones coordinadas entre asambleas y organizaciones” (Red de Abastecimiento Apoyo Mutuo)

 

 

 

 

Estos proyectos, entendidos como redes que agrupan otras instancias y acciones colectivas, se pueden presentar como iniciativas que ofrecen a la alimentación la categoría de derecho fundamental, para todos y todas.


“Partimos gestionando 2 sacos de avena tradicional y la segunda vez fue con un saco de lentejas, otro de mote, arroz pre-graneado y uno de avena instantánea. Esos fueron los primeros ensayos de abastecimiento que tuvimos” (Asamblea Territorial Villas Unidas)

 

Si bien no existen principios delimitados que orienten al colectivo, las convicciones que sostienen su funcionamiento son lo suficientemente fuertes para estrechar el vínculo en torno a una causa común. Aquí, una discusión que ha sido más o menos recurrente en su interior tiene relación con los residuos que generan los envases en que son trasladados y almacenados algunos de los alimentos que consumen. Frente a esto, ha habido un trabajo orientado a la reutilización y sostenibilidad del abastecimiento, tanto frente a los distribuidores como frente a vecines, a quienes, por ejemplo, se les solicita utilizar contenedores o bolsas reutilizables, con el fin de generar la menor cantidad posible de desechos.


“Ahora con la pandemia para evitar contagiarnos el virus entregamos los comestibles en bolsas y el parámetro que usamos es que puedan ser compostadas en la casa. Más que criterios de compra apostamos por decisiones colectivas de consumo consciente” (Asamblea Territorial Villas Unidas)

 

 

Más que quitar el hambre

 

El impacto del trabajo que realizan estas redes de abastecimiento puede ser apreciado en múltiples niveles: social, cultural, económico y ambiental.

 

En un sentido social, y también político, se avanza en el fortalecimiento de la organización territorial, a nivel de comisión, pero también de asamblea y de vecines. Esto permite levantar otro tipo de iniciativas, como un comité de emergencia de salud, por ejemplo, al paso que se establecen vínculos con otras asambleas y comités de abastecimiento, lo que impulsa la articulación regional de compras colectivas.

 

“Es fortalecer la capacidad organizativa en el propio territorio. Nosotros como asamblea podemos ir adquiriendo mayor capacidad de organización, desarrollar también actividades, capacidad de autogestión en el propio territorio” (Villa O’Higgins)

 

 

 

 

 

 

Desde un punto de vista cultural y ambiental, se permite cuestionar el sentido de la propia red de abastecimiento y, con ello, de la iniciativa de consumo y alimentación que promueve: “¿funcionará para satisfacer una necesidad que es el comer o alimentará para nutrir?”. En este punto, reconocen, cada territorio se deberá encargar de analizar los beneficios e inconvenientes que acarrea su forma de responder a esta pregunta, bajo lo cual se presenta el sentido de alimentación que moviliza a cada territorio. Por ejemplo, desde la Red de Abastecimiento Apoyo Mutuo, reconocen que por el momento se ha privilegiado trabajar con proveedores que sean más accesibles, en términos de precio y distribución, pero que en el largo plazo se espera privilegiar el consumo de proveedores que promuevan iniciativas de producción consciente y sustentable, lo que, a nivel cultural y económico, permite boicotear la lógica de consumo que estimulan los supermercados y sus dueños.

 

“Pero hemos conversado, por ahora quizás, enfocarnos en poder proveer lo que las personas comprarían en el supermercado. Más adelante podrá ser para pensar en no trabajar con ninguno que sea solamente empresario, dejar a esos que se relacionan solo desde la lógica capitalista y poder generar también impacto o boicot en las compras de los supermercados y en sus dueños” (Red de Abastecimiento Apoyo Mutuo)

 

 

 

 

Desde esta perspectiva, reconocemos que a través de este tipo de iniciativas se puede apoyar, por ejemplo, a una campesina o a quienes cultivan sin utilizar agrotóxicos. De otro modo, estas redes y aquellas que realizan un trabajo similar no se encargan de resolver únicamente el problema del consumo o de acceso al alimento, sino también de empujar, a través de su accionar, formas de alimentación más económicas y sustentables, estimulando con esto el desarrollo de economías colaborativas, comunitarias y solidarias. Esto se puede observar en el sentido de cooperación que favorecen, ajeno a la lógica de intercambio del gran empresariado con sus consumidores.


“En un contexto adverso podemos sensibilizarnos y accionar ante la situación compleja de une vecine, pero a las empresas les interesa vender, no se van a detener a conocer la realidad de quienes se abastecen, a diferencia, un grupo de apoyo, como la red en este caso, es trascendental, ya que indagando en el problema podemos ver cómo abastecemos a le vecine, que en ningún caso se va a quedar sin comer” (Asamblea Territorial Villas Unidas)

 

Bajo el sentido que les moviliza, estas redes se enfrentan actualmente al desafío de abrir fondos económicos que les permitan ir en ayuda de aquellas personas del territorio que no tienen para retribuir con dinero el acceso al alimento. Esto es, en definitiva, el modelo que les vincula, entendido como “un conjunto de soluciones que sea capaz de considerar al alimento en todo su ciclo de vida, más allá de quitarnos el hambre”, lo que posibilita levantar bancos de semillas, huertas comunitarias, cosechas urbanas, grupos de reciclaje, cocinas comunitarias y compostaje colectivo, entre otras acciones.

 

“Y respecto al dinero para sostener la red, acordamos por ahora, como grupo de apoyo mutuo, añadir un 10% de excedente a los productos, lo que permitió comprar materiales para embolse, la higiene y los gastos operacionales como la bencina. La idea es que…podamos ir pensando cómo podemos disminuir ese porcentaje para que no impacte directamente en las familias pero que no tengamos que detener el trabajo por no contar con recursos” (Red de Abastecimiento Apoyo Mutuo)

 

 

 

 

 

 

Vuelve a leer la Introducción de la serie completa

Vuelve a leer la Parte 1: La Kanasta

Vuelve a leer la Parte 2: La Uslera

 

 

 

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