RCVO | Contra la “normalidad”: Entrevista a Jorge Briones (MUD – Colegio de Profesoras y Profesores)
2013
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Contra la “normalidad”: Entrevista a Jorge Briones (MUD – Colegio de Profesoras y Profesores)

Jorge Briones, profesor de historia, geografía y ciencias sociales, actualmente se desempeña en las comunas de San Felipe y Putaendo como docente de enseñanza media. Es integrante del Movimiento por la Unidad Docente (MUD) y presidente del Directorio comunal del Colegio de profesoras y profesores de Putaendo.

 

Amablemente accedió a conversar con nuestro medio y nos fue aclarando varios aspectos importantes sobre cómo desde el mundo de la educación se está afrontando la pandemia del Coronavirus.

 

Desde el comienzo de la entrevista, Briones pone énfasis en que debe prestarse mayor atención a las prioridades establecidas por la comunidad escolar, además de ratificar el rechazo del Colegio de Profesores a la idea emanada desde el Ministerio de Educación: un supuesto retorno a clases para el día 27 de abril.

 

Briones señala que el Ministerio de Educación no ha entregado directrices claras a las y los docentes en el marco de la actual emergencia sanitaria. Se suma a lo anterior el hecho de que los estudiantes sienten incertidumbre respecto a la posibilidad de perder el año y que esto se incrementa en el caso de las y los estudiantes de tercero y cuarto medio. Estos estudiantes experimentan una sobrecarga de trabajo producto de las guías que reciben y no existen las condiciones apropiadas para un apoyo docente. Indica que al parecer no se dimensiona el hecho de que es muy distinto trabajar con un estudiante de forma individual, vía digital, a realizarlo de forma grupal en una sala de clases. Además, otros aspectos como la deficiente disponibilidad de Internet, la carencia de espacios físicos apropiados, la ausencia de plataformas digitales, etc., acentúan estos problemas.

 

Es innegable que la pandemia genera altos niveles de incertidumbre que redundan en nuestra vida cotidiana, a lo cual en el caso de los estudiantes se le agrega la tensión de responder a las obligaciones escolares: “la tensión se agudiza y es como un polvorín que en cualquier momento puede explotar”.

 

Los docentes señalan que hoy tienen una mayor cantidad de trabajo respecto al que realizaban antes de la pandemia, ya que tienen que estar atentos al envío del material, si se realizaron o no las actividades, qué dudas hay, realizar la retroalimentación necesaria para promover el aprendizaje de los estudiantes, entre otras labores que hoy por hoy están obligados a realizar de forma remota. Señala que hay profesores/as que deben estar disponibles las 24 horas del día para atender sus obligaciones laborales. Lo anterior por supuesto afecta la vida cotidiana de los docentes, lo cual se expresa como un modelo de doble explotación en el caso de las mujeres, a quienes tradicionalmente se les asigna el rol de encargadas del trabajo doméstico no remunerado.

 

 

Si bien no se habrían producido despidos a nivel de educación municipal en las comunas donde trabaja, hay incertidumbre respecto a las recientes medidas adoptadas por la Dirección del Trabajo, que abrieron la posibilidad para que los empleadores no realicen el pago de la remuneración a sus trabajadores/as. Señala que no hay claridad respecto a si ese dictamen se va a aplicar o no en el caso de las y los docentes. Por eso se exige que el Ministerio de Educación se pronuncie al respecto, asegurando que dicho dictamen no se aplique a los trabajadores y trabajadoras de la educación.

 

Otro factor de incertidumbre respecto a la fuente laboral de los docentes ocurre cuando no se renuevan los contratos de reemplazo. Esto sucede cuando debido a la presentación de licencias de maternidad o de salud por parte de docentes, se contrataron a colegas para que efectuaran los reemplazos respectivos. Hoy por hoy, no se tiene claridad si es que se renovarán o no dichos contratos. Briones recalca que esta situación es grave, porque el Ministerio de Educación ya garantizó la entrega de la subvención para este año, por lo cual los sostenedores no podrían argumentar que “no hay recursos”.

 

También hay incertidumbre respecto a las horas que se asignan a las y los docentes en el marco de los Programas de integración, ya que en marzo se hace el diagnóstico para determinar qué estudiantes estarán en dichos programas. Por razones obvias, todo este proceso se ralentizó y dichas horas aún no han sido asignadas. Ocurre que en este caso se trabaja con estudiantes que tienen necesidades educativas permanentes, por lo que se requieren adecuaciones curriculares que se adapten al contexto de trabajo a distancia. Como eso hasta el momento no ha ocurrido, los estudiantes no reciben una atención focalizada acorde a sus necesidades. Además, el profesor o profesora puede ver disminuida su remuneración respecto a lo que tenía proyectado desde abril en adelante.

 

 

Briones no tiene reparos en catalogar de “irresponsable” la propuesta emitida por el gobierno al decretar un supuesto retorno a clases para el día 27 de abril. Pone énfasis en que la posición del Colegio de Profesores y Profesoras de Chile es de un rotundo rechazo frente a tal medida, señalando que el interés principal de la organización es cautelar por la integridad no sólo de las y los docentes sino de toda la comunidad educativa. Además, indica que su propósito no es sólo criticar sino también efectuar propuestas (lo cual implica que la crítica tenga un sentido creativo que busque contribuir al mejoramiento de la situación). En este sentido, como Colegio de Profesores realizaron un llamado a levantar una mesa de trabajo en la que participen todas y todos los actores de la comunidad educativa, que son en definitiva los protagonistas del proceso pedagógico, y que las decisiones no se tomen sólo desde las oficinas de un Ministerio desconectado con la realidad concreta de las comunidades. Lo anterior, en el entendido de que los procesos educativos debieran siempre tener un carácter democrático para que sean efectivos. No es suficiente con las justificaciones técnicas o económicas, ya que la educación debe entenderse como un proceso continuo e integral, vinculado estrechamente con los territorios e incluso con los procesos emocionales que vivencian los actores involucrados.

 

 

“Para las y los profesores del país. hoy la prioridad no es la cobertura curricular ni calificar a los estudiantes, sino que es desarrollar un proceso pedagógico que permita contener a nuestros y nuestras estudiantes”, señaló nuestro entrevistado haciendo un llamado a que desde el Ministerio de Educación se establezcan certezas. En lo concreto, el Colegio de Profesores exige a las autoridades que se ratifique la postergación de la evaluación docente y del SIMCE para este año, ya que no existen condiciones de normalidad. Hoy día la principal preocupación debiera ser salir delante de esta crisis de la mejor forma posible, cuidando la salud emocional y física de nuestros grupos familiares y educativos. El profesor recalca la importancia de que el Ministerio se pronuncie al respecto, ya que así, cuando sea posible retornar a las clases presenciales, podrán priorizar los objetivos más relevantes y desarrollar un proceso lo más pertinente posible a la realidad del contexto en el que se trabaja, para concluir con una frase que sintetiza en gran medida el mensaje que le interesa transmitir: “Contextualización antes que estandarización. Calidad antes de sobrecarga laboral y stress, tanto para las y los docentes como para toda la comunidad educativa en su conjunto”.

 

 

 

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