RCVO | ¡Asamblea Constituyente Plurinacional!
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¡Asamblea Constituyente Plurinacional!

¡Asamblea Constituyente Plurinacional!

El pasado 6 de noviembre, cerca de 200 personas se reunieron en la Plaza de Armas de Santiago.

El reclamo que vincula esta convocatoria es hacia la fundación de una asamblea constituyente plurinacional, que reconozca la existencia de los pueblos que habitan todo el territorio.

 

Frente al proyecto de la modernidad, los pueblos originarios levantan un proyecto producido y estimulado por la energía emergida de la humillación y marginación que produce la avanzada colonial, abriendo formas de observación y reflexión que la modernidad ha desestimado en su proyecto. Así, no se inicia la búsqueda de una verdad universal sino, por el contrario, de una que dé cuenta de la memoria y herida colonial.

 

 

 

La invitación es a configurar una nueva comunicación intercultural, sobre la base de un proyecto de descolonización epistemológica que establezca las bases de una nueva racionalidad, la cual debiese bloquear satisfacer las pretensiones de instalar la cosmovisión de una etnia particular como racionalidad universal, aunque tal etnia se llame Europa Occidental.

 

¡Que Chile emerja desde sus entrañas!

¡Asamblea Constituyente Plurinacional!

 

Santiago – Fütra Waria o Capital del Reyno, Día 20 de la Revuelta de Chilemapu.

 

Plaza de Armas se anuncia como la espacialidad colonial por antonomasia. Es el punto cero de la fundación elitaria del país, un paisaje construido para venerar la historia patria, el embellecimiento burgués y la edificación como calco y copia de las estéticas europeas. La Catedral de Santiago y el neoclásico de los inmuebles, coronados por la monumentalidad del conquistador, sedimentan la temporalidad larga del colonialismo. El país que emerge, al calor de la movilización, debe ser capaz de saturar el paisaje de todas aquellas otras temporalidades subyugadas por el relato unívoco de la nación señorial.

 

 

Nos hemos convocado entonces en Plaza de Armas para representar el barroquismo que es Chile, ese abigarramiento no reconocido, esa condición jaspeada de un país que se ha pensado tan monocromático. Los pueblos indígenas, los múltiples que habitamos Chile, buscamos dejar de ser adorno, repudiamos ser los objetos del folclor multicultural. Vamos, más bien, por nuestros derechos colectivos, por el territorio, por la autodeterminación en el marco una sociedad plurinacional.

 

 

En esta oportunidad nuestra táctica es la saturación, la sátira, el canto y la tragedia, siempre tan presente en la vida de nuestros pueblos. Un Valdivia desacralizado es un principio básico de la refundación de Chile. Don Pedro fue el jefe de la conquista, ajusticiado por el pueblo mapuche por genocida, y quizás por ello es celebrado y conmemorado por la memoria oficial. No soportan un fundador magullado, derrotado por la indiada. Y ante esa conmemoración aristocrática, de blanqueamiento societal, nos rebelamos desde la capacidad de manchar, de saturar de morenidades el monocroma de la utopía blanquecina.

 

La constituyente de los pueblos de Chile será plurinacional o no será. Deberá desatar nuestro abigarramiento, para que los derechos colectivos de los pueblos indígenas sean reconocidos y respetados, para que los territorios sean recuperados, para que la democracia surja desde el principio de la autodeterminación de los pueblos.   

 

¡Libertad a los Presos Políticos Mapuche!

¡Desmilitarización del Wallmapu!

¡Territorio y Autodeterminación para todos los Pueblos!

¡Asamblea Constituyente Plurinacional!